encandila las fronteras
erguidas de mi cuerpo.
Donde la sombra es soledad
yacida en la oquedad
de un recuerdo.
El polvo es mi tierra
alzada de caminos muertos.
El aire es viento cruzado
en la veleta del tiempo.
El agua fue mi sed
apagada en el infierno.
Fuego es el que supo abrazar
los leños de un invierno eterno.
La inmensidad es mi espejo
enmarcado en el universo.
Mi sol es el mismo sol
que apaña retoños y cienos.
Del azul de mis orígenes
también fue rayado el cielo.
El alma que tú me diste
fue hálito, fue misma vida
parida de tu génesis.
Soy parte de ti
y del infinito celeste.
Soy átomo y soy tu luz,
nacido para ser cruz
de los hombres que no te sienten.
Mi sol es el mismo sol
que apaña retoños y cienos.
Del azul de mis orígenes
también fue rayado el cielo.
El alma que tú me diste
fue hálito, fue misma vida
parida de tu génesis.
Soy parte de ti
y del infinito celeste.
Soy átomo y soy tu luz,
nacido para ser cruz
de los hombres que no te sienten.











