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jueves, 29 de diciembre de 2011

Esclavo de esa flor


 Imagen cedida por Solina de su blog de diseño
letrasdelalma-solina.blogspot.com


Puedo quemarme en mi propio frío...,
que es el reflejo de mi alma
en ese espejo roto.

Todo ha cambiado...

Mis madrugadas no llegan...,
se quedan varadas en el camino.
Mis noches no llegan...,
se quedan dormidas en el ocaso.

Va mi voz en ese viento,
tras el eco de tu nombre.
no vuelve...
No escucho el retorno de esa voz,
disfrazada en un ¡¡te quiero!!.

Es todo diferente.

Escondido en mis sueños,
me reboso contigo.
Mentirosa mi piel,
se desgrana en soledad.

Exultante en mi silencio,
soy marioneta del encierro.
Grito enmudecido,
que se ahoga en los ríos de ese amor.

Sumergida estás,
en ese mar inmenso y no te encuentro.
Te busco...
Estiro mis manos,
y mis puños solo aprietan las sábanas secas de sudor.

Impetrando ese regreso,
y acariciando mi soledad,
muero esclavo de esos besos,
y de esa flor...
que por error...
en mis jardines ya no está.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Amantes



No puedo esperar ese tiempo de amarte,
me enciendo en hastío, de tanto esperarte.
Deseoso imagino, tu cuerpo en mis brazos,
ahogarme en tus besos, ahogarme en tu espacio.

Hueles a rabia, a furia de mar,
eres la sabia, en la que quiero encallar.
Resbala mi piel en tanto deseo,
tu sutíl mordisqueo, yo quiero gozar.



Tus labios me rozan, me erizan la piel.
Me hundo en tu boca, empapado en tu miel.
Se estiran las horas, cada vez que te sueño,
mi almohada te llora, buscando el consuelo.

No puedo esperar ese tiempo de amarte,
Me abruma el deseo que puedas quedarte.
Tan larga es la sombra, tan frío es el aire,
me duele el vacío que queda al dejarme.

Rasguña el silencio tu pacto y el mío,
testigo ese tiempo que arrastro conmigo.
Tendré que encontrar la razón de esperarte,
pues eterno es el tiempo,
si somos amantes...

lunes, 26 de diciembre de 2011

Hay amantes




Hay quienes aman esconderse detrás de una máscara,
ocultando su verdadera identidad,
por temor a ser presa fácil de tanto depredador que anda suelto.
Amantes también de lares desiertos,
quisquillosos de compartir los soles de primavera.
Amantes de caídas libres desde abismos inalcanzables
por aquellos que nunca llegarán a escalarlos.
Peligrosos..., locos..., y solitarios navegantes de mares borrascosos.
También hay mansos y cuerdos, que vuelan sobre aires pocos ventosos.
Hay quienes aman esos besos robados a media noche.
Somnolientos..., melancólicos habitantes de lo romántico,
y amoríos poco salvajes que suelen ser pasajeros.
Hay amantes del oro y el poder..., avaros en su avaricia,
pero reyes mendigos de un espíritu.
Hay magos conejeros y magos sin galera.
Yo también soy amante..., 
amante de las cosas buenas y buceador de las malas.
Me gusta escuchar cantar al viento...,
viejo músico el viento,
sabio, casi siempre ignorado..., excepto por los solitarios, locos y poetas,
aquellos que ven oro en el polvo y fantasmas que toman vida en la lluvia.
Yo soy uno de esos,
también conozco los mil caminos que llevan a ninguna parte.
Amo esos caminos sin metas y esos vientos sin barreras.
Me gustan porque huelen a libertad,
y para mí la libertad es escencia de la sangre.
Odioso de la ironía en las palabras.
Codicioso de mi espíritu y mi voluntad.
Amo aquellos que me aman y detesto mis enemigos..., 
propios artífices de mi forma de amar.
Soy marioneta de mi Dios..., soy ráfaga de mi viento.
Soy amante despierto que acaricia sueños congelados.
Soy ocaso de tantos amaneceres..., risa, de los que odian lo que amo.
Hay amantes escondidos que aman lo que otros no conocen.
Yo amo lo desconocido. Trepo en los piolines de la lluvia...,
tejo los mantos de la noche..., vuelo con el viento en los caminos...,
soy parte del tiempo....
Soy eterno enamorado.


jueves, 22 de diciembre de 2011

Si tu supieras...




Si supieras, como cada noche te imagino...

En la oscuridad de las sombras...
En esa luz de la penumbra...
Sometida tu piel,
a mis sábanas húmedas.

Si supieras, como cada noche te invento...

Dibujo tus contornos,
reposados en mi cuerpo.
Tus labios carnosos,
celosos,
incitándome a tu juego.

Pergeño mil formas distintas,
de tenerte...
de amarte...
desechando los harapos
del pudor.

Me abrazo a tí...
a esa sombra,
a esa luz...
y respiro ese aliento
que siento intenso, 
en mi interior.

Mis ojos son guardianes,
vigilantes, de tanta hermosura.
Mis manos recogen,
lo que por tu piel supura.

Si supieras, lo que cada noche siento...

Ese viento que todo lo lleva,
y esa miel de tus manos,
que en la piel me queda.


Si tu supieras.....

Que en el silencio,
de tantas noches vacías...
Que en la quietud,
de tu cama y la mía...

...estoy contigo.

martes, 20 de diciembre de 2011

Puedo....



Puedo negar lo que siento,
hasta el punto del entierro,
y serle infiel a la soledad,
abrazado en un recuerdo.

Puedo ver como una lágrima,
desaparece sin saberlo,
y sentir partido el labio,
por el sol de mi desierto.

Puedo encontrar compañía,
en las sombras de mi cuerpo,
encallarme en esas sombras,
imaginando el mar de mis sueños.

Puedo arrojar ese nombre al viento,
sin esperar su regreso,
para ahogarme en el silencio,
de la tinta gris de mis versos.

Puedo olvidar...
puedo escapar...
puedo mentirle a la verdad,
hasta faltarle el respeto.

Puedo en el tiempo descansar,
y esperar del tiempo...,
...el consejo...



Osvaldo

domingo, 18 de diciembre de 2011

Tu distancia...




Se agranda la distancia,
se siente, se palpa,
me duele...
Hace que ni un respiro quede, 
solo lamentos de lo vivido.

Látigo verdugo, 
el tiempo,
enmascarado en mi desvelo.
Merodea el umbral tu silencio,
guareciendo tu voz y mis celos.


Revelan las sombras el ocaso,
señala la luz el destino.
Remolinos de ensueños,
se desvanecen muriendo en suspiros.


Se agranda la distancia,
y es mi amor que se hunde partido.
Herido corazón que palpitas,
en un espacio vacío y sombrío.


Cuantas lágrimas secadas al viento,
compañeras de rezos perdidos.
Sueño trunco de un amor engañado,
y tu distancia apañando el olvido.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Solamente mírame...






Solamente mírame...
Y deja que yo haga lo demás.
Nada más eso...

Tu quietud me basta,
me sobra,
esa es tu señal.

Solamente mírame...
 Y déjate llevar,
y yo atravesaré
ese umbral de la quietud.

Déjame recorrer la orilla de tu mar,
déjame vaciar en tí tanta ansiedad.

Solamente mírame...
Y déjate volar...

No dejes que tu boca,
hable por hablar.
Permite que mis labios,
te puedan rozar.
 
Solamente mírame...
Y déjate caer...

Seré ese sostén en el que te puedas mecer.
Seré tu lecho.
Seré tu paz.
La morada ardiente,
que podrás soñar.

Solamente mírame...
Y deja que yo haga lo demás.
Nada más eso...

Y en tu silencio,
en tus latidos... 
en la sangre hervida 
de tus sentidos...
...me has de encontrar.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Engaño



Aún muerde mis labios,
la boca ardiente de la última noche.
Queman todavía,
las brasas tibias de esa hoguera.

Vagan triztes los aromas.
Secos yá..!! los cántaros,
de esa humedad traicionera.

Aún retumban en mi cuarto,
las borrascas de ese mar.
Mar inmenso...
mar voráz.
Que tan pronto te calmaste...!!

Vacío estoy en mi sueños...
dándole un beso a la soledad.

Aún supuran en mi piel,
la falsía de tus besos.
Esclavos de tus engaños,
mis designios se han desecho.
Espectros del silencio,
que me aturden cuando duermo.


Cuanto engaño te llevaste...
Cuantas lunas hechiceras...


Cuanto de mí cercenaste...
Cuanto de mí...
para dar queda...



jueves, 8 de diciembre de 2011

Esclavo deseo




Susurro del viento,
es tu aliento que llega hasta mí.
Sensación infinita.
Me envuelves,
me abrazas,
me huyes de la existencia.

Bálsamos son tus besos,
roces eróticos que encienden la piel,
fuego fugáz,
ardiente...
magno deseo que disfruta mi ser.

En el portal del averno,
se transforma tu cuerpo.
Místicos deseos que afloran por él.
Furibundo me enredo,
en su carne,
en sus huesos...
extasiadas mis manos,
gozosas también.

Esclavos mis ojos, de tanta embelesa.
Esclava es mi boca, del sabor de tu piel.
Inacabables momentos,
sofocan mi euforia.
Intangibles espacios,
me separan de tí.

Te quedas dormida, exhausta en mi pecho.
Te busco en tus sueños...,
... te encuentro.
 Me embebo en tus besos.
Susurras de nuevo, 
...y te amo otra vez...

martes, 6 de diciembre de 2011

Extraña sensación



Extraña sensación
en la que se entremezclan
mi madrugada y el ocaso.
Se saludan al pasar,
las luces y las sombras.
Y yo he perdido el día...
...esperando.

En colores grises 
vagan mis sueños.
No existe el blanco,
no existe el negro.

Donde andará tu recuerdo,
evaporado en el silencio.
Existirá ese pensamiento,
en el que habite mi nombre.

Tanta distancia intangible
que alborota mi tiempo.
Podrá esta brisa,
acercarte mis lágrimas,
vertidas de un llanto,
que ya no tengo.


Extraña sensación,
en la que se entremezclan
mis sueños en tus sueños.
Se desconocen al pasar
como extraños conocidos.
Y yo he perdido mi vida...
...esperando.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Frío invierno

 



Se desnuda ante mí el invierno,
para hacerce más frío aún.
Se pega a mi carne...
se aferra a mis huesos.
Intangible aire,
que empaña el alma.
Frenético hastío que lacera entrañas.


Huelo la ausencia de ese existir...,
percibo la esencia de la soledad,
en este furibundo averno en el que habito.


Enmascarados tus recuerdos me sobrevuelan,
me hostigan...,
me persiguen...,
parecen escarchas que piso descalzo.

Marcada impaciencia
que no se declina.
Supuran tus besos por tantas heridas.

Bálsamo que no tengo...,
desprotegido estoy de cualquier lamento,
desvalido es mi cuerpo,
en  tu sufrimiento.


Mutilado ha quedado mi corazón,
que sufre en silencio.
Herida está la carne...,
sangrantes mis labios de tanto desierto.

Amarrado a tí,
te has llevado el viento.
Enclaustrado en mí,
el amor que te tengo.

Es frío ese fuego que ya no calienta.
Tan frío el invierno...,
me hiela tu ausencia.





sábado, 3 de diciembre de 2011

Acompañarte es lo que quiero



Amanece en las sombras,
y el brillo de este cuarto
se va opacando, se escapa...,
atraviesa la ventana
 
La brisa  ya no es brisa...
...es el viento que se va.
 
Murmullo tíbio...
susurro en el oido que ya no escucho.

Tan dócil...
Tan débil...
Tan indefensa...
Tan repleta de esa ternura que te abunda.
 
Se quiebra tu cuerpo en mi regazo,
se doblan mis brazos del dolor.
Mis lágrimas salpican esos labios,
que fueron manantial de mi calor.

Empalidece tu sonrisa,
regalándome el último esbozo.
En tu aliento se escribe una caricia,
en tus ojos se duerme mi ilusión.

Maldita agonía...!!
Súbita muerte...!! que equivocaste tu dirección.


Te vas...
Te mueres...
Se extingue tu existir.
Y con él se va mi alma...
y con él se va mi amor.

Pululan los sueños,
los sentires,
los recuerdos...
Todos juntos me acompañan,
todos sufren el dolor.

Sesgado ha quedado mi corazón
que te sigue en ese vuelo.
Ese vuelo es de los dos...
pues no existe otra razón,
y acompañarte es lo que quiero.



miércoles, 30 de noviembre de 2011

Cierra tus ojos esta noche

Imágen cedida por Solina de su blog de diseño
http://letrasdelalma-solina.blogspot.com/
 
Cierra tus ojos esta noche…,
no quiero que veas 
que tan sensible es mi mundo,
no quiero que por eso te pongas celoso.
Cambiaré las formas que puedes ver,
no serán campos, serán praderas rosas,
y en el fondo…, soles grises, mares rojos.

Cierra por favor tus ojos esta noche…,
No quiero que veas que puedo hacer una noche eterna.
Ilusiones que sobran…, deseos que sobran,
palabras que están demás.
Mitos desterrados de monstruos que no existen.
Acertijos con respuestas.
Sensaciones vivas y cuerpos ardientes.
Caricias tiernas…, miradas lejanas.
Diálogos sin palabras.

Cierra por favor tus ojos esta noche…,
no quiero que veas mis juegos prohibidos.
No quiero que te salpiquen las olas,
pues esa humedad es solo mía.
No quiero que conozcas la intensidad de un minuto de gozo.

Cierra por favor tus ojos esta noche…,
no quiero que veas mi cuerpo desnudo.
O veas mi corazón al descubierto
y puedas leer en él, las palabras que nunca dije.
Velos azules…, aire fresco con mezcla de licores.
Fragancias nutridas de flores.

Cierra por favor tus ojos esta noche…,
No quiero que veas cuán profunda es la raíz de un rosal,
o el brillo intenso del calor humano.

Cierra por favor tus ojos esta noche…,
no quiero que veas nada…, esta noche descansa.
Porque esta noche es solo mía.
Porque esta noche mi Dios…,
porque esta noche voy a amarla…!!




martes, 29 de noviembre de 2011

Me puedes llamar




En el fondo de mi espejo, aún descansan tus secretos.
Enmarcando tu reflejo, son tus ojos que me miran,
Las nostalgias que se anidan, garabatos de un bosquejo,
guardan polvo por lo viejo, pero aún sangran en mi herida. 

Endulza tu voz el denso silencio, e inundan mi cuarto,
susurros, suspiros, el musitar de un... te quiero!!  
Pegado a tu blusa yo espero, que rocen mi piel tus respiros,
agitando recuerdos dormidos, enredando tu pelo en mis dedos.


Tu aroma me embriaga, me envuelve tu aliento,
tu brisa es el viento, que mi fuego apaga.
Tu ausencia es la llaga que encierra el lamento,
tu esencia es la sangre, que corre en mi cuerpo.


Seduces el aire, bailando tan lento,
esperando el momento en que puedas llamarme,
y a tu lado encontrarme, sumido en tu tiempo,
ese tiempo que muere, cuando logres besarme.

Me niego a ese adiós, vacío en tu entierro.
Me queda esa voz, y tantos recuerdos.

En el fondo de ese espejo, sé que te puedo amar.
Ya me puedes llamar, ha llegado el momento,
pues tan cómodo me siento, que me recuesto a soñar,
cabalgando entre los muertos, para poderte encontrar.



lunes, 28 de noviembre de 2011

En tu mar



En el mar de esos ojos me quiero encallar,
ese mar que me baña, ese mar tan audáz.
Tan profundo y deseoso,
tan extenso y voráz.
En el mar de esos ojos, me quisiera ahogar.

En el mar de tus sueños, quisiera volar,
ese mar de los vientos, ese mar de la paz.
Tan sublime y etéreo,
 tan sensible y real.
En el mar de esos sueños, me quiero quedar.


Con el mar de tu cuerpo, me quiero quemar,
ese mar que me enciende y me incita a seguir.
Tan sublime y ardiente,
tan fogoso y carnal.
Con el mar de tu cuerpo, me quiero enredar.


En el mar de tu alma, me quiero perder,
ese mar de la calma que apaga mi sed.
Tan eterno y brillante,
y tan puro a la vez.
En el mar de tu alma, me quiero mecer.


A ese mar que me abraza, me quiero aferrar.
Cuanto mar en tus playas.
Cuanto mar que me das.



jueves, 24 de noviembre de 2011

Rosa del pasado


 
Imágen diseñada por mi amiga Solina.
Obtenida de su blog letrasdelalma-solina.blogspot.com



Cuanto que me has dado,
cuanto he disfrutado de tu amor.
Rosas encendidas, que me has regalado,
las que cultivaste en mi calor.

Fuiste el mejor sueño,
ángel de mi infierno.
Doy mi vida por ese perdón.

No te merecía, pero tu creías,
que en tu esfuerzo podrías cambiar,
todas mis falencias,
mi obstinada escencia,
que nunca pudiste controlar.

Tanto desengaño,
tanto amor extraño.
Que hoy estoy pagando en soledad.

Quiero que mi ausencia,
no hiera tu existencia,
que me olvides pronto,
nada más.


Me quedo sin nada,
solo con mi alma.
Encontraré la forma de escapar.
Sé que los recuerdos,
de tu amor sincero,
inundarán mis noches sin parar.


Pasará algún tiempo,
consiguiendo lento,
tu memoria de mi cuerpo desterrar.
Preguntando al viento,
solo en mi lamento,
por aquél amor...,
¿dónde andará?


¿Dónde te has quedado?,
rosa del pasado,
que en mi corazón se marchitó.


Busco en los jardines,
otra rosa que ilumine,
en mi vida tanta oscuridad.

Busco en mi conciencia,
llenarte con mi presencia,
tal vez aún...,
buscando tu perdón.

martes, 22 de noviembre de 2011

Sedúceme

Eterna noche vestida de locura,
sensación de un tiempo que no pasa.
Luna cómplice, bañando tu cintura,
y ese fuego encendido, que te abraza.

Tus sábanas bordean tu figura.
Sos la rosa que plácida descansa,
son tus pétalos que alteran mi cordura,
tus espinas, me clavan como dagas


Me seduces sonriente, acurrucada,
en tu piel mestiza que me llama.
Sensualidad furiosa encadenada,
a pasiones, tendidas en tu cama.

Me deslizo en tu vientre sediento,
y navego en tu mar extaciado.
Enredados tu cuerpo y el mío,
como hojas que el viento ha juntado.

Te estremeces ahogada en mis brazos,
y respirando agitada me nombras.
En suspiros te llenas de gozos...,
y lentamente..., nos cubren las sombras.



lunes, 21 de noviembre de 2011

Caigo en tu recuerdo...






 Caen inevitables las hojas del árbol en otoño,
solo por dar paso a los retoños que seguro nacerán.
 Hojas verdes volverán y serán sombra en los caminos,
complices seguras de destinos, que debajo de ellas andarán.


Cae exultante la lluvia, sin importarle a quien moja,
de su humedad se despoja, para poderse liberar,
y sus pecados lavar de esas huellas que en el tiempo,
sentado solo contemplo, para poderme embriagar.


Cae inexorable la noche, manto denso y oscuro,
y en mis pensamientos procuro, poderte olvidar.
Hastiado y harto de llorar, en tu recuerdo perdido,
no entendiendo tanto olvido, que te impide regresar.


Caen carentes de vida, mis sueños al abismo,
envueltos en el cinismo de esas promesas al azar,
ensañadas en castigar, las nostalgias que me habitan,
de esos duendes que me incitan, en tu memoria reposar.


Cae inmensa y pesada, la soledad sobre mi alma,
me estremece tanta calma que es imposible evitar,
de mí tu imagen borrar, aislando el sufrimiento,
que me hiere cuando siento, que no me supiste amar.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Tantos sueños...


Tanto cielo hay en tus ojos,
que me invitan a volar.
Solo puedo imaginar,
esos destellos hermosos,
son dos espejos brillosos,
que no se pueden soñar.

Tanto fuego hay en tu boca,
que no lo puedo apagar.
Cuanta sed que me provoca,
si no la puedo besar.

Tanto mar hay en tu piel,
me humedezco al navegar.
Es la fresa y es la miel,
que me incitas a probar.

Tanto brío hay en tu cuerpo,
es volcán por estallar. 
Es el lecho donde habitan,
mis fantasías de amar.

Tantas cosas que te envuelven,
cuantas cosas que me das.
Cuantos sueños que en tí duermen,
tantos sueños..., realidad.


Osvaldo

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Amor furtivo

Danzas sobre mí, salvaje..., furiosa,
lenta..., sigilosa, embriagada en tu miel,
erizando tu piel, en mi roce celoso.
Es mi cuerpo reposo, de tus labios voraces,
que en mordiscos audaces, se trepan en mí.

Te quedas ahí, esperando ese gozo,
contemplandote en mis ojos que dibujan tu rostro,
plácido, hambriento y ansioso, de un éxtasis más,
sabiéndote capáz, de despertar mi avaricia,
pues conoces la codicia, de mi cuerpo por tí.

Sediento tu mar, acaricia las rocas,
con tu humedad me tocas, para hacerme volar,
seguros de estallar, en un profundo aliento,
donde se muere mi viento, donde yace tu mar. 

Tus gemidos y el silencio, el placer que te cobija,
pasa el tiempo sin la prisa que aprendimos a negar,
para poder disfrutar, de estos encuentros furtivos,
donde tus sueños y los míos, se pueden encontrar.

Sonríes y te vas, muy callada en tu lamento,
disimulando el sufrimiento, de una despedida más, 
entendiendo que jamás, compartiremos un lecho,
solo el amor que en el pecho, nos atrevemos a llevar.


martes, 15 de noviembre de 2011

Otra vez...

Madrugada hambrienta...,
destilas estrellas de una noche furiosa.
Cuanto viento que roza esa piel sensible,
letargo obligado de mil mariposas.
Sábanas húmedas plagadas de rosas,
aroma a rocío en tu pelo atrapado...
tu cuerpo es testigo de una noche fogosa.

Tu espejo sonríe...,
te sientes hermosa...
te tocas los labios,
en que su amor reposa.

Tus ojos y el mar que baña las costas,
reflejo obligado,
de un corazón que explota.
Llevas contigo pegado a tu pecho,
un tesoro cautivo...,
que acuñas celosa.

Esperas la noche, 
eterna..., silenciosa...,
dejarás tu ventana entreabierta al ocaso.

Será tu cuerpo, testigo otra vez.
Se inundará tu cama,
se llenarán tus brazos.
Y esa madrugada hambrienta...,
te sonreirá otra vez..., 
y otra vez...


                                                        Osvaldo




lunes, 14 de noviembre de 2011

Tu Perdón

Cuantos secretos  guardados, teñidos de pasión.
Son tus duendes de ilusión, que quedaron clavados,
recuerdos abandonados, que habitan mi corazón.

Es tu aroma el que florece, regando las paredes,
suplicando que te quedes, esperando ese perdón.
Tu silencio es mi prisión, es tu ausencia la que duele,
tu rechazo el que me hiere y me envuelve en desazón.

Tantas lágrimas caídas, por el viento recogidas,
son tus besos que se anidan, y me traen tu sabor.
Me recuesto en el calor, de tus noches encendidas,
y en esas caricias dormidas, que me alejen del temor.

Mis ansias vuelan perdidas, en tu cielo amordazadas,
en suspiros cobijadas, de esa luz que ya ha partido.
Es tu ausencia un sin sentido, mi alegría maquillada,
en el vacío no soy nada..., soy un gigante dormido.

Cuanto espero ese perdón..., tu mirar conciliador,
que me cures el dolor, que provoca el no tenerte.
Ya he pagado por no verte, ya he sufrido por tu amor,
juntos somos el destino.., que nos separe la muerte.



Osvaldo

jueves, 10 de noviembre de 2011

Si quieres regresar

Me descanso en el letargo,
de aquellos momentos vividos.
De esos recuerdos sentidos,
que hoy me saben amargos.

Fue mi razón una locura,
de mi calor en tu frescura.
Es la nostalgia quien me mece,
en esa luz que me oscurece.

Al resabio de ese amor,
hoy me aferro en el silencio.
Ahogando el tiempo en el licor,
asfixiando en humo tu desprecio.

Cuanto mar entre los dos,
cuanta arena en el desierto.
He dejado el pecho abierto
por si quieres regresar.

Solo tienes que volar,
a ese espacio tuyo y mío,
donde me muero de frío,
si no te puedo abrazar.




Osvaldo


viernes, 4 de noviembre de 2011

Desamor

Empapado en la fragancia, de tu aroma que me abraza,
como túneles de gaza, que percibo en la distancia.
Me sostengo en la caricia, del recuerdo que me alcanza,
para así poder seguir, conteniendo este dolor.

Me comprime la razón, la nostálgia de tu encuentro,
cobijando el desamor, que me araña el corazón.
Las heridas que no sanan, son las que llevo dentro,
es por eso que hoy me encuentro, enfermo de pasión.

Tan lejos te has marchado, se me abruma el pensamiento,
mi locura es que no siento, en mis brazos tu calor.
Me estremece ese temor, de perder tu sentimiento,
visten luto mis lágrimas, por la agonía de este amor.

Se me pierde el horizonte, me parece tan lejano,
es que siento que es en vano, ocultarme en el dolor.
Solo tengo ese sabor, de tus labios en mi boca,
y esa brisa que me toca, impregnada en tu sudor.

Soledad que me acompaña, en el hastío del recuerdo,
sensacion en la que pierdo, el sentido de vivir .
Si no puedo compartir, el desamor que estoy pariendo,
pues me mata la distancia, y no poder estar si tí...



Osvaldo










jueves, 3 de noviembre de 2011

Recuerdos de un amor

Simulas tu mirar, te callas otra vez,
no sabes si tal vez, me puedas engañar.
No puedes cobijar, en tu pecho la razón,
que te quema el corazón, por no poder hablar.

Saludas y te vas, soñando despertar,
que puedas conseguir, mis besos contener. 
Intentas retener, las ansias de pedir,
conmigo compartir, tu forma de querer.

Consumes en tu llanto, la pena de sufrir,
pudiendo presentir, que no nos veremos más.
Fallaste al intentar, queriéndote mentir,
ahogando tu silencio, en lágrimas de mar.

No encuentro la verdad, para esta situación,
me opaco en mi razón, de no poder calmar,
tu dolor sin lastimar, ese herido corazón, 
que enciende mi pasión, sin poderlo gritar.

Nostalgias de un final, secuelas de un amor, 
resabios de un calor, que nunca tuvo igual.
Perdón por no lograr, ocupar ese lugar
vacío en tu ilusión, por no poderte amar.



Osvaldo




El viento y el mar

Que bello es el mar,
cuando se enlaza con el viento.
Como bello es respirar,
y enredarme con tu aliento.

Cuanta sed para calmar,
en esos labios hambrientos.
Cuanta furia que apagar,
en la ansiedad de tu cuerpo.

Me cobijo en el placer,
de esa pasión encendida.
Abrigándome en tu ser,
y en tu virtud escondida.

Mil caricias al azar,
todas en mi piel descansan.
Como el viento en ese mar,
mi cuerpo y el tuyo se abrazan.

Como hojas que se van,
enredadas con la brisa,
tus gemidos volarán,
prisioneros de tu prisa.

Yo soy viento, tu eres mar,
soy tormenta que te asola.
Qué aventura es navegar..!!
..en la cresta de tus olas.


Osvaldo










lunes, 31 de octubre de 2011

Una vez más

Una vez más te pido, 
aunque sea en un descuido
de esas cosas del destino,
verte solo una vez más.
Yo daría por tenerte
lo que tengo,
hasta la muerte,
por sentirte nada más.
No descanso en tus recuerdos,
me sofoco en este infierno,
de inmundicia y soledad.
Necesito esas caricias,
tu respiro, y la vehemencia
de tu forma de amar.
Fuiste fuego y hoy cenizas,
no convivo con la prisa 
que provoca mi ansiedad.
En mi encierro no contengo,
este dolor que estoy sufriendo,
castigado en tu silencio
me resigno a la verdad.
Estoy contando los instantes,
lentos, densos, vacilantes.
Cuenta regresiva de un día más.
Me duermo en el deseo,
de tenerte como quiero,
regalándome un momento....,
tan solo...,
una vez más...








Osvaldo