Me antecede el tiempo
hurgando en mis recuerdos
como una yema inquieta
que no para de herirme.
Fui sólo un transeúnte
en tu cuerpo.
Un nómada placer
que de vez en cuando
te recorrió.
Fui quien llenó tus huecos.
El que te ungió el alma
de mí.
Fui aquél que acompañó tu sombra,
. . .esperándote.
Sombra que nunca abrazaste,
. . .ignorándome.
Fui aquél que acompañó tu sombra,
. . .esperándote.
Sombra que nunca abrazaste,
. . .ignorándome.
Hoy sólo quedan huellas,
. . .¡fantasmas!
deslizándose por el húmedo submundo
que duerme
bajo la alfombra ocre de tus hojas.
Y el otoño se adueñó de mí,
. . .y de ti.
Y se secaron mis raíces,
. . .esperándote.
Y se cayeron tus hojas,
. . .ignorándome.
Nos regó la primavera
intentando apagar la sed.
Pero aquella flor en tu ser
falleció antes de nacer.
falleció antes de nacer.
Fue entonces,
que mis ramas desnudas
que mis ramas desnudas
jamás supieron que hacer.
Hoy tu piel sabe a otoño
y la mía a hojas muertas.
Demorado aún tengo
un beso en mis labios,
. . .esperándote.
Marchita tu piel
por los años,
. . .ignorándome.

