Cuando se enmudezcan tus silencios,
fundidos con los espacios
de tus rincones.
Entonces piénsame...,
y saciaré tu sed.
Mis besos han quedado flotando
en el aire de tu habitación.
Respira profundo...,
y podrás beber de ellos.
Encarnadas en tu carne,
reposan mis caricias.
Podrás abrazarte...,
y abrazarás mi piel.
Esas sábanas que estrujas
en tus noches de mustias inacabables,
Envuelvete en ellas...,
aspira su aroma,
aspira su aroma,
y encontrarás placer.
Ese espejo al que le preguntas
por mi sombra,
dejé mi ángel escondido en él...,
solo míralo...,
y me verás también.
No creas que estoy lejos,
no pienses que me he ido.
He dejado todo en tí,
tu alrededor sigue siendo mio.
He dejado todo en tí,
tu alrededor sigue siendo mio.
Mi ausencia es solo un hueco,
que podrás llenar sin mí.
















